El ciclo de la inestabilidad anímica y el deterioro del descanso
Quienes viven bajo el peso de la dependencia emocional suelen experimentar niveles alarmantes de ansiedad y estrés crónico ante el temor constante al abandono o al rechazo. Esta tensión psicológica constante deteriora los hábitos de descanso, manifestándose frecuentemente como un insomnio persistente que agrava el cuadro clínico. Cuando la vinculación afectiva se vuelve obsesiva, el miedo a la pérdida puede detonar intensos ataques de pánico y una tristeza persistente, sumiendo al paciente en un estado de indefensión similar al de la depresión profunda.
